viernes, 19 de mayo de 2017

Mano a mano III

Ver consigna del 16 de agosto de 2013 (en este caso, el trabajo fue domiciliario)

Ejemplo realizado por Lucas Martin, 5to. H, Colegio Santa Teresa, 2017.


Hay pocos argentinos que merecen el cielo

Cinco de enero de 1939, el alma de Lisandro de la Torre finalmente se desprende de su cuerpo y pasa al otro lado luego de su suicidio. Al llegar a las puertas del cielo argentino, distingue la característica imagen de un lugar muy conocido, la mismísima ciudad de Buenos Aires. “Así que el cielo existe… y es la capital económica del país” el recientemente muerto le exclama al ángel que lo recibe. “Bueno, nada más para los argentinos, el cielo tiene reglas extrañas ¿sabe?” el ángel le respondió. El ángel poseía una voz un tanto profunda,  tenía una postura encorvada, estaba vestido con un traje negro, traía guantes blancos y llevaba un sombrero de copa negro que hacía que un velo negro caiga de este, tapando totalmente su cara, creando una misteriosa imagen del mismo. “Antes de entrar al cielo – le aclaró el portero – debes pasar por una encuesta en la que te voy a plantear algunas preguntas, ¿le gustaría tomar algo mientras lo hacemos?” el ángel le dijo a De La Torre. “No me molestaría tomar algo” le respondió. De la nada, el ángel hizo surgir repentinamente dos sillas y una mesa, que arriba de la cual había dos tazas y una tetera llena de té. “¿Un tanto inglés no le parece?” le preguntó al portero “Al menos es inglés, detestaría solo poder invocar brebajes norteamericanos. Pero si, esto es bastante inglés en realidad. Preferiría un mate pero por alguna razón no tengo el poder para hacer aparecer uno. Es cómico, ¿sabe que en los mates solían poner la cara de un presidente? Creo que pensaban que era algún tipo de salvador o algo por el estilo, hasta un ángel. De alguna manera u otra, me halaga” respondió. “¿Cómo dice?” preguntó el ex senador, confundido por lo anteriormente dicho. “Nada, nada, olvídelo”. Pasada la introducción, el ángel prosiguió a servirle té al recién llegado, sacándose uno de los dos guantes que traía puestos para agarrar la tetera, mostrando así su mano derecha,  cual era sorpresivamente peluda. “Perdone por la mala presentación – dijo el portero – siempre tuve la popularidad de ser una tanto ‘peludo’ cuando seguía vivo”. Este comentario le despertó una incertidumbre a Lisandro, quien empezó a pensar que conocía a alguien que le apodaban de esa manera. Alguien muy importante. De todos modos, decidió no decir nada. Pensar que era ateo y que el ángel probablemente sabía eso, junto a decirle que pensaba que ya lo conocía podría ser considerado una falta de respeto. Además, Lisandro había pasado por una Argentina corrupta y no podía poner en riesgo la oportunidad de pasar a un lugar mejor ahora que la tenía.
Luego de dos tazas de té, el ángel comenzó a hablar nuevamente. “Verá, esto es muy sencillo. Le voy a hacer algunas preguntas sobre lo que usted paso mientras estaba vivo, más específicamente sobre su vida política y sus opiniones”.  A Lisandro le pareció extremadamente específico y realmente no sabía las verdaderas intenciones del ángel, por eso dijo “Sin faltarle el respeto, ¿Qué tiene que ver esto con mi entrada al cielo?”. “Todo tiene un propósito que podrá entender en un futuro. No se preocupe, no tengo ningún tipo de malos motivos, tan solo quiero escuchar su opinión sobre lo que piensa de lo que pasó políticamente en el país. Usted ha pasado por diferentes épocas y algunas de ellas fueron muy oscuras” contestó. “Lastimeramente, he visto tanta mentira y tanta corrupción que ha llegado hasta el punto en donde uno no sabe quién no robó dentro del gobierno” exclamó el ex senador de Santa Fe. “Créame, sé lo que se siente. Yo también he visto fraude, lo detesto tanto. Por suerte algunos han logrado combatirlo de la manera más humana posible” dijo el ángel. “Han llegado muy alto y han sido muy reconocidos los que fueron los luchadores de la democracia” dijo el santafesino. “Eso creo. En mi parecer, usted ha ayudado bastante, se lo reconocemos desde aquí inclusive. Pero obviamente no fue el único ¿acaso recuerda al ex presidente de la República Argentina Hipólito Yrigoyen?” replicó el portero. “¡Cómo no recordarlo! – Exclamó de manera alegre – ese hombre sí que fue un guerrero democrático. Si tan solo estuviera aquí lo felicitaría por todo lo que hizo por tratar de sacar el fraude de nuestro sistema de una vez por todas. De hecho, recuerdo una reforma en particular por la cual me encantaría darle un gran reconocimiento, la reforma universitaria del 18’. Tan solo pensar que un presidente esté dispuesto a cambiar algo fraudulento por algo democrático en todos los ámbitos posibles es fascinante”. “Veo que usted admira a Yrigoyen en su totalidad” comentó el ángel. “Bueno, su trabajo fue magnífico en algunas áreas. Pero debo contradecirlo en eso. No admiro todo lo que hizo el ex presidente, aunque todos poseemos una imagen de él como la personificación de la democracia pura, esta no es verdad” repuso De La Torre. “¿Cómo dice?” inquirió el ángel, de alguna manera medio indignado por lo que acababa de decir De La Torre. “En mi opinión, Yrigoyen fue demasiado personalista. Se creía demasiado, tenía la visión de su cara como el restaurador de la democracia a toda costa cuando en realidad hubo sucesos y actitudes de su parte que dicen lo contrario. Pero no puedo culparlo totalmente por creer que era alguna especie de dios. Honestamente, si yo hubiese tenido a millones de ciudadanos profetizando sobre que yo era un ángel (miró de reojo a su acompañante), colocando mi rostro tanto en mercancías como en las paredes de las calles y repitiendo todo lo que uno dice como si fuera un ser todopoderoso, también pensaría de mí mismo como lo que el pueblo diría. No puedo negar que me sentiría mucho más que un ‘simple’ presidente” explicó Lisandro. “Ya veo… ¿Me podría contar sobre lo que mencionó de las actitudes no democráticas de Hipólito?” preguntó la figura angelical. “A decir verdad, no es solo una. Pero lo que más me repugnó de su mandato fue cuando dejó que esa Liga ‘Patriótica’ azote a los pobres trabajadores en esa semana de 1919. Eso fue totalmente antidemocrático de su parte, yo me pregunto ¿Para qué reprimir a los proles cuando uno puede negociar con ellos? Además, no estaban haciendo huelgas por nada, las estaban haciendo para mejorar sus derechos como trabajadores. El hecho de tan solo imaginarse que un presidente deje que una liga un tanto afiliada al partido opuesto, el partido más fraudulento y corrupto que jamás regió al país pueda reprimir a la clase que más necesita de los beneficios que pedían y luego que el mismo presidente se haga llamarse democrático me indigna” tronó. “Bueno, uno debe solucionar de alguna manera ese tipo de problemas” vaciló el ángel, como si hubiese sido su propio accionar dejar la represión. “No he terminado ahí, – declaró De La Torre – no solo no contó en un principio la posibilidad de negociación con los sindicatos, sino que además ignoró por completo la autoridad del congreso. No sé si usted sabe, pero eso mismo hombre envió no una, ni dos, ni cinco, sino ¡diecinueve! intervenciones federales sin la autorización de la cámara legislativa. ¿Ysabe cuánto le importó esa autoridad? Nada. Absolutamente nada de nada” terminó De La Torre, ya con un tono de indignación, furia y autoridad. El ángel no sabía cómo seguir con la conversación. Notaba el enojo que tenía Lisandro De La Torre, así que para tranquilizar las cosas decidió servirle a los dos otra taza de té. “Lo siento,  - dijo ya mucho más tranquilo el ex sanador santafesino – me deje llevar demasiado”. “No importa – respondió el portero, ahora feliz por volver a una tonalidad un tanto más calma – cuénteme señor De La Torre (era la primera vez que lo nombraba de tal manera, seguro por algún tipo de capacitación personal por la manera de que Lisandro dijo lo que dijo), ¿tiene algún pedido o incluso un mensaje que enviarle a Yrigoyen? Digo esto debido a que él está aquí mismo (por algún motivo, la cabeza del ángel hizo un gesto extraño, como si estuviera indicando algo. De La Torre se percató que había acabado de guiñar un ojo, lo sabía aunque no podía ver a través del velo el rostro del portero) y si usted desea, le puedo enviar el mensaje de inmediato, incluso sin moverme de esta misma silla” dijo el ángel, un tanto emocionado y atento por la futura respuesta de su acompañante. “Por supuesto, me encantaría enviarle un mensaje. ¿Acaso debo escribirlo?” De La Torre indagó. “No, con tan solo decírmelo será escuchado por él, así funcionan las cosas en el cielo” respondió el ángel. “Veamos, ¿Qué le podría pedir al ex presidente Yrigoyen?” Lisandro se preguntó. Levantó la mirada para ver fijamente el velo del ángel, el cual no permitía divisar ninguna faceta de su rostro, seguía pensando que aquel tendría alguna especie de conexión con alguien de su vida anterior. Parecía como si lo tuviera en la punta de su lengua (bueno, de su memoria o cerebro, en este caso), pero seguía sin querer decir nada sobre el asunto. “Me encantaría recordarle algún suceso que hayamos compartido, aunque realmente tan solo me puedo limitar a recordar cuando estuvimos en la Unión Cívica Radical. Si, de hecho recuerdo bien un suceso un tanto vergonzoso que ocurrió cuando anuncie mi salida del partido. Creo que fue en septiembre, no, en noviembre del 1896, traté de aliarnos con los seguidores de Mitre para derrotar a Roca en las elecciones, pero él decidió oponerse a esta idea ¡y quién hubiera imaginado que haría ese hombre cuando presentara mi salida! Verá, no solo negó mi propuesta, sino que también me retó a un duelo. ¡Un duelo! ¿Quién se lo imaginaría verdad? ¡Qué loca idea!” Este recuerdo no solo le dio un aire de nostalgia a Lisandro (no una muy emocionante, como la primera vez que escuchó el nombre de Hipólito), sino que volvió a despertar alguna idea (¿o recuerdo?) en la cabeza del ángel, quien esta vez no mostró ninguna expresión de ello como las otras veces. “Sé que estábamos con el mensaje, pero ¿sería tan amable de recordarme cual fue el resultado de ese duelo? Es que es importante tener ese tipo de información para determinar a qué…”. El ángel se pausó por un momento, pero no fue para recordar que determinaba el resultado de la pelea, sino para inventar una excusa así podría escuchar como su acompañante pintaba el duelo. Lisandro cayó en la conclusión que el ángel estaba tramando algo así que esta vez, sin recordar su norma personal de no cuestionar lo que le decía la entidad celestial ya que él no había creído en el cielo antes de su muerte (o tal vez no le importó en lo más absoluto, tan solo quizás), decidió soltar una interrogante al ver que la tardanza del ángel fue de más de 10 segundos. “¿Determinar a qué?” preguntó. Esto hizo que el portero vuelva a su cabeza nuevamente, habiendo estado perdido en sus pensamientos por un buen tiempo  - 10 segundos para ser específicos -, sin tener realmente una respuesta sólida a su pasado veredicto, se redujo a comentar “Perdóneme por haber estado en la nada por un tiempo, me solían decir que estaba un poco viejo y hasta incapaz durante mis últimos años en la tierra. Por lo de la determinación, lo verá cuando esté allí mismo, Lisandro”. La pronunciación del nombre del ex senador fue un tanto ‘pícara’ por decirlo de alguna manera, como si el mismo ángel ya supiera el resultado de la batida y nada más quisiera que De La Torre diga cómo le fue en dicha pelea. Pero Lisandro De La Torre no era un hombre estúpido y se percató rápidamente de que ese mismo ángel era alguien que ya había visto en el pasado. Y ahora sabía muy bien quien era. De todas maneras, optó por no revelar su conocimiento sobre la identidad del ángel y decidió continuar como si no hubiese descubierto nada. Eso sí, narró el duelo exactamente como lo recordaba, aunque a su manera y punto de vista. “Bueno, él me dio para elegir las armas, así que decidí ir por un duelo de esgrima de esos que me gustaban. Lamentablemente no puedo decir que me haya ido muy bien, se podría explicar que perdí el duelo y recibí una cicatriz que oculto debajo de mi barba. Es por eso que sigo luciendo después de tanto tiempo”. El ángel parecía estar riéndose (algo que molestó un poco a Lisandro) y exclamó de manera casi burlona “¡así que perdió el duelo!”. De La Torre se volvió a acomodar en su lugar, reafirmando su posición y respondió en un tono cortante “Técnicamente, yo fui el que salió triunfante”. “Pero me acabo de decir que le dejó una cicatriz” dijo el ángel de manera confusa, ya sin la risa de antes. “Me la dejo, eso no lo niego. Pero mírelo usted de otra manera, no solo logré salir de la Unión como yo quería, sino que también se puede decir que la forma en la que peleó Yrigoyen fue humillante para él mismo por haber apuntado a la cara con el florete, algo totalmente fuera de las reglas o lo podríamos llamar ‘fraudulento’. ¡No me puedo imaginar su cara si escuchara esto! El mismo Yrigoyen llegó a ser fraudulento. ¿Quién podría imaginarlo?”. Después de hacer esas declaraciones, De La Torre levantó nuevamente la mirada, esta vez con una sonrisa pintada de mejilla a mejilla. Sabía que, si ese ángel era quien él pensaba que era, estaría furioso. Y así lo era, el ángel se mostraba tan furioso que decidió permanecer en silencio por un corto rato, para luego servirse otra taza de té, el cual se desparramó por la implacable rapidez en la que el portero se sirvió. “Dios mío, que desastre” se disculpó el servidor. “No pasa nada” siguió el ‘invitado’, quien ya se había decidido por dejar de lanzar frases pasivas-agresivas a su anfitrión. No paró porque sentía algún tipo de pena, solo paró debido a que si lo seguía molestando, le podría hacer descender a los luminosos infiernos y perder su oportunidad de ir a un lugar mejor. Por eso, optó por aclamar un suceso en el cual Yrigoyen le había ganado, de hecho, aplastado. “Habré ganado el duelo – dijo Lisandro con una voz encendida, mucho más animada – pero si hay algo en donde Yrigoyen verdaderamente me humilló fue en las elecciones del 16’, de eso señor sí que no puedo hablar”. El ángel pareció calmarse y hasta ponerse feliz, como si también recordara esas elecciones. “Se puede ver que acepta tanto sus victorias como derrotas, eso es muy bueno” reconoció el portero. “En una vida política, es completamente vital” respondió De La Torre. “Así es, digo, así parece” fue la respuesta del ángel. “Bueno, - prosiguió – ¿le gustaría volver a la petición? Casi se nos agota el tiempo”. “Me parece perfecto – esperó unos segundos, estando pensativo -.  Bueno, como ya me había dicho que hablara y usted se lo haría saber tan solo escuchando, comenzaré ahora mismo. Mi petición es la siguiente: después de haber sido senador por un tiempo, pude ver como es ser ignorado por el poder ejecutivo. Se siente estar en una sensación deplorable, totalmente horrenda y sin sentido alguno. Me encantaría si algún día, si es posible mediante el poder de Dios mismo o los ángeles guardianes del cielo (Lisandro se ocupó de que su selección de palabras fuera perfecta y apropiada), que Yrigoyen pueda mandar un mensaje a sus seguidores radicales habitantes de la tierra, que sé que son muchos, y les diga que para lograr un país totalmente funcional, se debe confiar en el congreso, o al menos darle cierto grado de importancia, no ignorarlo. Tan solo así se podrá llegar a un estado de democracia pura, como el que todos queremos”. Este mensaje pareció haber emocionado al ángel, quien se limitó a responder con una voz un poco llorosa “Sabe, ese Alvear puede no seguir mis ideales al pie de la letra, pero sí que cumplía un magnifico rol gobernando a nuestro amado país”.
Pasaron un tiempo sin decir nada de gran importancia, por no decir que no dijeron nada en absoluto, pasada esa temporalidad, el ángel rompió el silencio primero. “Es hora de la verdad, aunque no espero que todavía no la sepa”. El ángel se sacó el velo, mostrando el tan idolatrado rostro del ex presidente radical, Hipólito Yrigoyen. “¡Así que era usted todo este tiempo!” exclamó con un aire de ironía Lisandro De La Torre. “No diga que no sabía” respondió entre risas Yrigoyen, quien ya había tirado el velo a las nubes que servían como suelo del cielo. “Siempre tenía esa idea, pero no estaba del todo seguro como para afirmarlo en voz alta. En realidad es un gusto saber que está aquí en el paraíso, usted fue uno de los defensores más importantes de la democracia” dijo De La Torre. “Debo reconocer, me hizo abrir los ojos. No fui tan democrático como pretendía ser” respondió el ex presidente, esta vez con cierto aire de tristeza. “No se ponga mal, al menos no fue uno de esos malignos conservadores” aclamó De La Torre, tratando de subirle la moral a Yrigoyen, el cual exclamó entre risas “Tiene que ver dónde están esos fraudulentos, directo de donde nacieron, el mismo infierno”. Los dos soltaron una leve carcajada. “Bueno, ahora que ya no hay más incógnitas – volvió el Santafesino – ¿porque no me da la segunda ronda en el esgrima? Tanto usted como yo sabemos quién fue el ganador en el primer duelo” dando a entender que Yrigoyen le había derrotado. “No cree usted que estamos muy viejos para un duelo juvenil” reiteró Hipólito, lo que hizo que los dos volvieran a soltar una carcajada, esta vez más alta. “Ahora que lo pienso –dijo De La Torre, como si tuviera una idea revolucionaria-, podríamos crear un nuevo partido ¿sabe? Piénselo, el partido demócrata progresista y la Unión Cívica Radical pueden tener sus diferencias, pero al final del día, los dos poseemos un mismo objetivo” “Eliminar el fraude” exclamaron los dos al unísono. “Y si con nuestras fuerzas unidas, y un fuerte esfuerzo para tirar por la ventana nuestras diferencias, nadie podrá detenernos. Ni siquiera el poder más fraudulento de todos” completó la idea Yrigoyen. “Exacto, pero ¿Cómo podremos esparcir estas ideas por el mundo de los vivos?” indagó De La Torre. “No se preocupe, seguramente habrá algo en estas tierras donde las nubes son su suelo el cual nos permita comunicarnos con el otro mundo, tan solo necesitamos a alguien que reciba el mensaje mediante una paloma” resolvió el ex presidente. “¿Pero quién sería así de confiable como para hacerse cargo del mensaje? ¿Quién tendría tanta influencia sobre nuestros seguidores?” pregunto con preocupación De La Torre. Yrigoyen, confiado respondió “Conozco a un tal Marcelo (Torcuato de Alvear) que será la respuesta a nuestro problema”. Así fue como los dos se aventuraron en el cielo e hicieron cálculos para ver cuando el mensaje llegaría a las manos de Alvear. “Si los cálculos no fallan, el mensaje le llegará el 24 de Marzo de 1942, no debería ser un problema para él” dijo Yrigoyen. “Espero que pueda recibirlo. – De La Torre hizo una pausa – Una pregunta Hipólito, si usted sabía desde el principio que era yo ¿Cuál era la utilidad del cuestionario?”. “Uno no lo sabe todo desde el cielo, compañero mío, uno tiene que saber si al que recibe no ha sido corrompido por sus ideales propios, o que tuviese opiniones ocultas sobre la buena democracia. Usted alégrese, porque tiene el acceso al cielo no por su fe, eso realmente no importa, lo que importa es la bondad de una persona. Si es que al final, hay pocas personas puramente bondadosas que les interesa el bien público más que el personal. Si es que al final, hay pocos argentinos que merecen el cielo.

lunes, 4 de abril de 2016

Cartas amarillas

Objetivo: identificar la ideología y el accionar de un determinado personaje histórico.
Modalidad: trabajo en clase, individual o de a pares. La propuesta es redactar una posible carta de un personaje a otro, en la que le cuenta sus ideas, propuestas, accionar, etc.

Ejemplo realizado por Candelaria Palermo y Marcelo Della Costa, 3er. año, Colegio San Marón, 2016.
"Querido esposo:
Luego del asesinato del General Quiroga en Córdoba, aquí en Buenos Aires todo fue un desorden aún mayor del que teníamos antes, y ya se habla de tu retorno al gobierno aceptando tu plenitud de poderes.
Por otro lado, la Sociedad Popular Restauradora está creciendo día a día. No podemos permitir que los salvajes unitarios lleguen al poder. Estamos imponiendo la idea de un federalismo rosista en toda la provincia y con mucho éxito. Hablando de éxito, he escuchado que tu campaña al desierto está resultando victoriosa. ¡Felicitaciones! Estás prestigiando y causando mejor reputación a tu imagen de Restaurador del orden. Ya muchos porteños bonaerenses reclaman tu vuelta. Estoy muy deseosa de verte. 
Saludos cordiales, tu amada Encarnación".

Ejemplo realizado por Luciana Giocoli y Francisco Ross, 3er. año, Colegio San Marón, 2016.
"Querido esposo:
Durante tu ausencia en estos dos años me veo obligada a permanecer fuerte para mantener el orden que propones. Cuando la pura verdad es que por dentro me estoy rompiendo. Seré honestamente sincera, te extraño, querido, no obstante seguiré manteniéndome fuerte por tí.
He creado una organización nombrada "Mazorca", compuesta por seguidores de tus ideas. En este instante, el cargo de gobierno le ha sido otorgado al señor Viamonte, quien lo está llevando bien hasta el momento. También, entre medio de estas noticias, aprovecho para contarte que hemos buscado y castigado a todos aquellos opositores, hay quienes pudieron escapar a la Banda Oriental del Uruguay.
Espero que las negociaciones con los aborígenes sean exitosas, ya que no descansaré hasta tu regreso que marcará un nuevo rumbo en el desarrollo de la Confederación.
Y con esto último me despido de tí, mi corazón, deseándote un muy feliz aniversario. Te ruego que te cuides y que vuelvas pronto.
Te amo, Encarnación Ezcurra, tu esposa".

Ejemplo realizado por Alan Ceballos y Gonzalo Vázquez, 3er. año, Colegio San Marón, 2016.
"Querido esposo:
Desde que el General Quiroga falleció en Córdoba, la situación en Buenos Aires está muy complicada por la falta de orden, por eso te comento que estoy haciendo todo lo posible para ayudarte desde aqui.
Pero no te preocupes, estamos esperando tu llegada, tienes que saber  que el fallecimiento del general te ha beneficiado, ya que queda así demostrado que en estos momentos haces falta en el gobierno, eres un hombre muy importante y me pone feliz. Esto está demostrado por el grupo que impuse para perseguir a nuestros opositores. Con esto pudimos aumentar tus seguidores.
Saludos, querido esposo, espero que todo salga bien.
Encarnacion Ezcurra".


 

viernes, 1 de abril de 2016

Chequeado.com

Objetivo: identificar las características ideológicas y el accionar de un personaje determinado.
Modalidad: Trabajo de a pares, en clase. La consigna dada a los alumnos consiste en redactar posibles declaraciones de un determinado personaje histórico y luego verificar si las mísmas pudieron haber sido verdaderas, falsas o dudosas, justificando en cada caso.

Ejemplo realizado por Sofía Cristófaro y Abril Clementone, 5to.H, Colegio Santa Teresa, 2016.

Yrigoyen: "Unificar el poder del presidente electo con las acciones del Congreso es lo que la gente necesita y lo que se debe hacer".
Chequeado.com: FALSO. Es falso por el hecho que Yrigoyen sostenía que como él había sido electo por el pueblo, sólo debía rendirle cuentas a éste y no tenía que rendirle cuentas al Parlamento.

Ejemplo realizado por Ivo del Ponte y Miguel Angel Sciurano, 5to. H, Colegio Santa Teresa, 2016.

Alvear: "La población me ha elegido como su presidente, así que yo como el presidente electo voy a eliminar el empleo público para lograr tener una buena política fiscal, ahorrando el dinero del Estado". 
Chequeado.com: DUDOSO. Creemos que es dudoso porque debido a la lucha interna con el yrigoyenismo, Alvear debió apelar a dar empleo público para ganar apoyo. 

Ejemplo realizado por Iñaky Santiago y Manuela Costa, 5to. H, Colegio Santa Teresa, 2016.

Yrigoyen: "En esta guerra mantendremos la neutralidad para no enemistarnos con nuestros hermanos norteamericanos".
Chequeado.com: DUDOSO.  Mediante el equipo de investigación de Chequeado.com nos dimos cuenta que la declaración de Yrigoyen es dudosa, ya que aunque sí se mantuvo la neutralidad, su apoyo no era hacia EE.UU, ya que en 1919 ordenó que una nave de guerra saludara al pabellón de República Dominicana, ocupada por los norteamericanos. Además, declaró el 12 de octubre, aniversario de la llegada de Colón a América, como Día de la Raza, oponiéndo al panamericanismo la imagen de una Hispanoamérica que excluía a los anglosajones.

Ejemplo realizado por María Sol Besteiro y Angeles Vior, 5to. H, Colegio Santa Teresa, 2016.

Alvear: "Yrigoyen es un claro ejemplo de demagogia, ya que todo su apoyo electoral proviene del apoyo que obtiene de la entrega de empleos públicos".
Chequeado.com: DUDOSO. Es dudoso porque depende de la perspectiva de cada sector social. La elite lo veía a Yrigoyen como un demagogo, mientras que los sectores medios y populares lo consideraban casi un santo.

Yrigoyen: "En ningún momento utilizaremos la violencia para reprimir, adoptaremos la posición de Estado árbitro, negociando con las dos partes, empresarios y trabajadores".
Chequeado.com: FALSO. Es falso porque en la Semana Trágica de 1919, las huelgas fueron reprimidas violenta e ilegalmente, hasta que se llegó a un acuerdo.

jueves, 17 de marzo de 2016

Negociados

Otro escándalo de tintes pintorescos que conmovió a la llamada “Década Infame”  fue el de los niños cantores de la Lotería Nacional. Todo comenzó una tarde de junio de 1942, cuando un grupo de niños cantores se reunió en el Café de los Angelitos, en Rivadavia y Rincón. Allí, uno de ellos comentó que conocía a un oficial tornero, que podría fabricar una bolilla de madera idéntica a la utilizada en los sorteos oficiales de la lotería que podría ser cambiada por ellos en el momento del sorteo para obtener el premio mayor. El resto de los compañeros se mostraron interesados en la idea y el proyecto se concretó durante el sorteo del 24 de julio de 1942, cuando salió el número 31.025 beneficiado con la suma de 300.000 pesos, comprado por los "niños cantores". Pero la indiscreción de algunos de ellos, que comentaron a novias y amigos su plan, los llevó a la perdición, porque no fueron los únicos beneficiarios y comenzó a correrse la bolilla por todo el país, al punto tal que, al día siguiente, el diario Crítica publicó como título catástrofe la noticia: "El 025, número anticipado desde ayer, salió con la grande".
La cámara de diputados, ante la sospecha de que los "niños" no estaban solos formó una comisión presidida por el Dr. Rodríguez Arraya, para investigar a la Lotería Nacional. La comisión solicitó y obtuvo la interpelación de ministros y funcionarios y demostró graves irregularidades en el funcionamiento del organismo oficial que iban desde el uso de bolillas de distinto peso a maniobras con los billetes ganadores no cobrados en término por sus beneficiarios. También se demostró que entre la larga lista de compradores del 31.025 había jueces, concejales y ex ministros. De todas maneras, los únicos sancionados fueron los niños cantores que recibieron penas de tres a cuatro años y los casuales compradores del 31.025, que seguían ese número por pálpito o costumbre, que se quedaron sin cobrar su premio porque el sorteo fue anulado.
Pero quizás el negociado que trajo consecuencias políticas más graves fue el de la venta de las tierras del Palomar vecinas al Colegio Militar.
En mayo de 1934, la señora María Antonia Pereyra Iraola de Herrera Vegas y su hermana María Luisa intentaron infructuosamente venderle al estado un campo de 23 hectáreas en el Palomar, por entender que podría ser de interés del Ministerio de Guerra para ampliar las instalaciones del Colegio Militar. La operación no se concretó porque las damas pedían un peso por metro cuadrado y los peritos oficiales dictaminaron que no debía pagarse más de 19 centavos. Fracasada la operación, en septiembre de 1937, las señoras retiran su terreno de la venta y se lo comunican al Director General de Ingenieros, general Juan Bautista Molina. A los pocos días, el 22 de septiembre de ese año las propietarias firman un contrato privado de compraventa con el señor Néstor Luis Casás, por el cual le vendían el campo a 0,65 pesos el metro cuadrado, estableciéndose un plazo de 120 días para concretar la escrituración.
Ese mismo día el señor Casás se presentó por intermedio de su apoderado, el señor Jacinto Baldaserre Torres, a la Comisión de Presupuestos de la Cámara de Diputados, ofreciendo en venta el campo a 1,10 pesos el metro cuadrado. La comisión llamó a los generales Molina y Pretiñe, quienes, sin conocer el precio pedido, aconsejan la compra hasta un valor máximo de 1,10 pesos el metro cuadrado. El 11 de enero de 1939 el presidente Ortiz firma el decreto 21.683 autorizando la compra al valor indicado.
Baldaserre obtuvo además un permiso especial del Ministerio de Guerra para que la operación se hiciera en forma simultánea y en tres pasos sucesivos. El 24 de abril se produjo el negocio en La Plata: En primer lugar, el gerente del Banco Nación, sucursal La Plata, declaró cancelada la hipoteca que gravaba la propiedad de las señoras Herreras Vega. A continuación las señoras vendieron el campo de El Palomar a Néstor Luis Casás en la suma de 1.450.000 pesos y finalmente Casás le vendió al gobierno nacional el mismo terreno en la suma de 2.450.000 pesos. El pago se hizo en orden inverso a la firma de las escrituras, de manera tal que el gobierno pagó en primer término a Casás; Casás, a las damas, y éstas cancelaron su hipoteca de 723.000 pesos al Banco Nación. En síntesis, Casás ganó un millón de pesos sin poner un centavo. ¿Cómo fue esto posible? Eso se preguntó el senador Benjamín Villafañe y creó una comisión investigadora. Se demostró que, a poco de concretarse la compra y mientras se ampliaran las instalaciones del Colegio Militar, se dieron en arriendo a un tambero vasco que pagó 40 pesos la hectárea. Villafañe indignado declaró en plena sesión: "Se compró a 11.000 pesos para arrendar a 40. ¿Estos son los negocios que hace el Estado?" Poco después se pudo determinar que de aquel millón de pesos, Casás debió repartir casi la mitad en sobornos a funcionarios que iban desde el presidente de la Cámara de Diputados, Juan Kaiser, al general Alonso Baldrich, pasando por el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Uno de los diputados implicados y descubiertos, el radical Víctor Guillot, decidió suicidarse dejando previamente su parte del soborno a una amante. El escándalo sacudió al gobierno en general y al propio presidente Ortiz, firmante del decreto, quien presentó su renuncia.
Los principales acusados fueron condenados a siete años de prisión, pero lograron huir al Uruguay. Sólo cumplieron prisión algunos diputados que recibieron los sobornos menos significativos.
El senador Villafañe fue aclamado por sus compañeros decentes, quienes le brindaron una cena en su honor. A la hora de los agradecimientos y discursos dijo Villafañe: "En el mismo caso del Palomar hemos visto que la acusación y la sanción moral de la asamblea sólo han alcanzado a los chicos, y respecto de los grandes se ha cumplido al pie de la letra lo que dice el verso de Martín Fierro:
"La ley es tela de araña,
En mi inorancia lo explico;
No la tema el hombre rico,
Nunca la tema el que mande
Pues la ruempe el bicho grande
Y solo enrieda a los chicos."
(texto de Felipe Pigna)

viernes, 22 de enero de 2016

Viejos cuentos
 
 
«Érase una vez...», hace aproximadamente 6.000 años, ya los humanos relataban cuentos de hadas que han llegado hasta nuestros días. Así lo afirman al menos dos investigadores que han realizado un análisis filogenético de estos populares relatos y han encontrado que muchos de ellos se remontan en el tiempo mucho más allá de los siglos XVI y XVII, como se creía. Uno de ellos concretamente hasta la Edad de Bronce.
Lingüistas y antropólogos modernos establecieron el origen de la mayoría de estos cuentos de hadas justo antes del momento en que fueron escritas, lo que los dataría en varios cientos de años. Pero esta nueva investigación sugiere que son mucho más antiguos y que pueden remontarse en su fundamento a hace miles de años.
Jamshid Tehrani, un antropólogo de la Universidad de Durham y Sara Graça da Silva, científica social/folklorista de la Universidad Nueva de Lisboa, describen en la revista Open Science de la Royal Society el estudio lingüístico que han llevado a cabo con 275 cuentos de hadas. Aplicando una técnica usada normalmente en los árboles filogenéticos de biología, que brinda la capacidad de rastrear atributos lingüísticos hasta su origen, redujeron estos relatos a 76 historias básicas.
Los investigadores encontraron evidencia de que algunos cuentos de hadas, como «Jack y las habichuelas mágicas», tienen sus raíces en otras historias agrupadas como «el niño que robó el tesoro del Ogro», y podrían remontarse a una época en que las lenguas indoeuropeas occidentales y orientales se dividieron, hace aproximadamente 5.000 años, lo que significa, por supuesto, que son anteriores a la Biblia, por ejemplo, o incluso a los mitos griegos.
El análisis mostró que «La Bella y la Bestia» y Rumpelstiltskin (El enano saltarín) podrían contar con cerca de 4.000 años de antigüedad.
«Estas historias son mucho más antiguas que la primera evidencia literaria de ellas», afirma el coautor Jamie Tehrani.
Un pacto con el diablo prehistórico
Un cuento de hadas en particular fue muy claro en su antigüedad. Se trata de «El herrero y el diablo», un relato de un herrero que pacta con el diablo, que se remonta a hace aproximadamente 6.000 años, a la Edad de Bronce. Según este estudio, la historia podría remontarse a la sociedad proto-indoeuropea, cuando la metalurgia probablemente existía.
Sin embargo, John Lindow, un folclorista de la Universidad de California, Berkeley, pone en duda la teoría en Science News, diciendo que el vocabulario proto-indoeuropeo para trabajar con el metal fue limitada y la palabra «smith» podría no haber existido. Eso significaría que la versión de «The Smith and The Devil» utilizada en el estudio podría no ser tan vieja, dijo.
Tehrani, que ya publicó un estudio en 2013 en la revista científica estadounidense Plos One sobre la génesis y la evolución en el tiempo y lugares de los cuentos, concretamente de «Caperucita Roja», confía en sus hallazgos. Trataron a las historias como la información genética, transmitida de generación en generación. «Nosotros no inventamos la cultura de nuevo cada generación», dice Tehrani en Science News. «Heredamos un montón de nuestra cultura».